I Día Mundial de Súper Adri


Durante toda mi vida he ido a innumerables eventos, de todo tipo, no podría cuantificarlos de ninguna manera, imposible. Sin embargo, nunca me había parado a pensar en lo que hay detrás. Normalmente te fijas en los fallos “estuvo muy bien, pero faltaba…”, “hubiese quedado genial que tuviesen…”. Pero, durante los últimos meses, me he

Juntos somos invencibles


Hoy hace un año del día de nuestra boda. Normalmente una boda es una celebración mirando al futuro, con ilusión, donde los malos pensamientos no tienen cabida. Siempre se dice aquello de “en lo bueno y en lo malo”, pero nadie piensa en lo malo. Lo malo es para los demás. Lo malo no existe.

Lunes lluvioso domingo de luz


Hace unos meses, un lunes cualquiera, aparqué el coche no demasiado lejos del hospital Clínico de Santiago. Llovía y, por supuesto, yo no tenía paraguas… nunca llevo, creo que no tengo. Al bajar a Adri del coche y ver cómo la lluvía le caía en la cara sentí un poco de remordimiento. Unos metros más

Un año después


Ya ha pasado un año. No un año desde que el Síndrome de Hunter llegó a nuestra familia, porque el Hunter llegó el día que me quedé embarazada de Adrián, un año desde que lo supimos. De aquellas semanas y aquellos días, procuro no acordarme mucho. Aunque la verdad es que me acuerdo perfectamente, son

Futuro incierto


Ayer por la tarde pasó una cosa que me tocó el corazón. Duró un segundo, fue una tontería, algo que pasa todos los días, pero ayer, por el motivo que fuera, seguramente que esta semana estoy con los sentimientos a flor de piel, me emocionó. Aparqué el coche en el garaje, y Adri y Antón

La rara soy yo


Yo tenía que tener un hijo con una enfermedad rara, porque siempre fui rara. “Rara no, María, tú eres distinta”, me diría mi amigo MR. Pero a mí nunca me importó ser rara, no sabía que ser rara era malo, hasta que tuve un hijo “raro”. Yo siempre fui rara porque siempre hice lo que

Primera bofetada de realidad


Saber que tu hijo tiene una enfermedad degenerativa como la de Adrián, con un pronóstico tan duro, antes de que ésta comience a manifestarse es… raro. Es difícil de creer, viéndolo cada día correr, saltar, reír, jugar, aprender cosas nuevas y superarse. Es difícil, harto difícil, imaginárselo y aceptarlo. Desde el diagnóstico, nosotros seguimos adelante

20 de mayo de 2016


El 20 de mayo fue el peor día de mi vida. Una llamada de apenas dos minutos puso fin a los dos años, dos meses y 4 días más felices de mi vida. Realmente creo que puso fin a los 32 años más felices de mi vida. Todos hasta ese día.

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